Se basa en la idea de que el niño aprende mejor haciendo, por lo que les ofrecemos una combinación de aprendizaje por descubrimiento y aprendizaje por áreas de juego.
Buscamos una educación donde el niño tenga una gran libertad, no se le impongan las cosas sino que él pueda trabajar libremente, escogiendo pero respetando normas. De esta manera se desarrolla la inteligencia y no la repetición de conceptos, se forman seres creativos y no seres “mecánicos”.
En la planificación del currículo, diseñamos actividades que permitan el autoaprendizaje y el descubrimiento de nuevas situaciones.
El niño es visto como un ser activo y adaptativo, que construye su conocimiento a partir de los primeros esquemas que se le presentan, hasta que adquiere una estructura de conocimiento más compleja. Las lecciones se centran en el niño.
Nosotras las maestras proporcionamos un adecuado equilibrio mental para que así se de el aprendizaje; estudiamos el ambiente de trabajo y creamos centros de interés que permitan al niño experimentar y explorar. Despertamos la curiosidad del niño para que este aprenda por un interés propio y se desarrolle en el niño la autonomía.
El niño trabaja en un ambiente de libertad, en donde él debe buscar la solución a sus problemas, donde se le permite ser crítico y reflexivo, donde vale por sí mismo y es lo que verdaderamente él es y no lo que la maestra quiere que sea.
La metodología que empleamos utiliza cuatro aspectos básicos que se dan dentro del salón de clases:
a)Mantener una atmósfera de comodidad y seguridad.
b)Apoyar las acciones y lenguaje de los niños.
c)Ayudar a los niños a elegir y tomar decisiones.
d)Ayudar a los niños a resolver sus propios problemas y hacer las cosas por sí mismo.